Sócrates

Sócrates un personaje especialmente importante en el pensamiento ético, que consolidó un giro conceptual al dejar de lado la investigación sobre el origen de las cosas y postular que la pregunta filosófica debía girar en torno al ser humano.

Esté filosofo encontró insuficientes razonamientos de los mitos y postuló la necesidad de ir más allá de lo filosófico para llegar de una vez por todas a las definiciones universales, es decir, para poder saber de manera efectiva lo que las cosas eran en su esencia, fue necesario poner en duda los conocimientos adquiridos con anticipación y reflexionar críticamente acerca de ellos.

Sócrates se negó a escribir sus ideas ya que él consideraba que la palabra hablada era superior a la escrita. Lo que sabemos de Sócrates es lo que podemos leer de los textos de algunos escritores de la época tales como Jenofonte, Aristóteles y Platón. Este último, alumno del ateniense, fue el principal encargado de difundir la obra de su maestro.

Platón descubrió la forma en la que su maestro, interesado en cuestionar el sistema de saberes entre otros filósofos de su tiempo, visitó a diversos sabios de Atenas preguntándoles sobre la esencia de sus prácticas. Así, después de hablar con políticos, poetas y artesanos, le quedó claro que a pesar de que todos ellos eran considerados sabios, y que de hecho ellos mismos así lo creían, la verdad es que ninguno tenía idea de lo que decía saber. Sócrates, que había visitado el Oráculo de Delfos  (templo sagrado donde los griegos llegaban a cuestionar sus inquietudes) y había sido nombrado por este como el ser humano más sabio de Atenas, buscaba cómo era posible sostener esta afirmación, dada su abierta ignorancia acerca de la mayor parte de las cosas. Pronto, el maestro de Platón descubrió que precisamente en el ignorar las cosas radicaba cierta sabiduría. “El sabio creía saber algo que no sabía y Sócrates al saber que no sabía, poseía un saber más valioso que lo aproximaba a la verdad.

Este método de investigación de Sócrates fue denominado como mayéutica. En este, el filósofo confronta a su interlocutor con una serie de preguntas cuya finalidad radica en ponerlo en una situación en la cual descubra la verdad, pero sobre todo, la falsedad de sus postulados. Él estaba convencido de que era posible acceder a la verdad por medio de un ejercicio racional que involucraba la duda y el diálogo.

Para Sócrates era especialmente importante el “conocerse a sí mismo”, ahí radicaba el gran misterio del universo.

Elaborado por: Alejandra González Ovando.